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¿Cómo funciona el cerebro enamorado?

La psicóloga Raquel Salido publica este artículo en el blog de Neuropsicología y Salud de la Consulta, donde explica qué sucede en el cerebro cuando nos enamoramos y qué neurotransmisores se encuentran implicados en este proceso y, a su vez, reflexiona sobre los componentes adictivos del amor.




El amor, más específicamente, el amor romántico es conocido por todos. En general, es una experiencia placentera, que no entiende de culturas, razas o etnias y que produce sensación de euforia, pasión, alegría, deseo…


La mayor parte de personas han podido sentir esas mariposas en el estómago de las que todos hablamos cuando estamos enamorados. Pero realmente, ¿sobre qué base neurales y biológicas está sustentado el proceso de enamoramiento? ¿por qué en ocasiones se comparan las adicciones con el amor?


¿Qué áreas cerebrales se activan cuando estamos ante la persona que nos atrae?

En una investigación realizada por Fisher (2) se utilizaron imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI) para estudiar que áreas cerebrales se activaban en 17 personas que estaban muy enamoradas. La activación ocurrió en el área tegmental ventral derecha y el núcleo caudado derecho, áreas muy relacionadas con la recompensa y con los circuitos de dopamina.


Estos datos lo que sugieren es que las vías de recompensa dopaminérgicas son las que contribuyen al amor romántico, siendo este principalmente un sistema de motivación. Esto provoca que cuando estamos enamorados, enfocamos nuestra atención y esfuerzo en el ser amado.


Estos datos se asemejan a otro estudio realizado por Bartels y Zeki (1), en el que también mediante imágenes de resonancia magnética funcional, estudiaron la actividad del cerebro de personas mientras veían fotos de sus parejas. Se observó activación de la ínsula y la corteza cingulada anterior, además del núcleo caudado y el putamen.


Todas ellas son zonas relacionadas con la motivación y recompensa, la atracción facial, la pasión romántica y la intensidad del afecto.


Neurotransmisores implicados en el amor romántico

‘’Hay mucha química entre nosotros’’. Esta conocida frase ha sido pronunciada en innumerables ocasiones por todas las personas, pero realmente ¿es el amor una cuestión de química?


Parece ser que el amor implica diversos procesos químicos donde ciertos neurotransmisores y hormonas están en continua actividad.

Manrique (3) establece que son tres los neurotransmisores implicados en el enamoramiento, siendo estos, la dopamina, la serotonina y la oxitocina.


La dopamina, es un neurotransmisor cuya presencia está asociada a la concentración y la motivación. Las personas enamoradas tienen altos niveles de dopamina, lo que provoca que siempre estén atentas, deseosas y centradas en la persona amada. Estos niveles, también pueden observarse cuando las parejas tienen sexo satisfactorio, lo que causa sensación de euforia.

Este proceso se asemeja a lo que provocan algunas drogas, por eso en muchas ocasiones se ha comparado estar enamorado con las adicciones. Más adelante, les hablaremos de este tema.


La serotonina, también llamada ‘’hormona de la felicidad’’ se activa en el cerebro ante sensaciones de bienestar o satisfacción. Según esto, en cerebros enamorados debería haber altas concentraciones de este neurotransmisor, sin embargo, los niveles de serotonina son bajos.

Niveles bajos de este neurotransmisor están relacionados con patologías como el trastorno obsesivo compulsivo. Esto explica, los pensamientos obsesivos transitorios sobre la pareja.


Por último, la oxitocina induce sentimiento de conexión y vínculo con otras personas. Además, se ha relacionado con la monogamia y con las relaciones a largo plazo, produciendo sensación de paz, tranquilidad y paz. Esta hormona reduce los niveles de cortisol, responsable del estrés.


¿Es el amor una adicción?

El amor comparte varias características con las adicciones: siempre se busca en grandes cantidades, existe una alta dependencia física, y cuando se termina una relación se produce un síndrome de abstinencia similar al que provocan ciertas sustancias.

Maureira (4), establece que el aumento de la dopamina en las personas enamoradas aumenta la atención y la tendencia a considerar única a la persona amada. Provoca euforia, pérdida del apetito y sueño, temblor, palpitaciones, aumento de la frecuencia respiratoria, ansiedad, pánico, temor y desesperación si se rompe la relación. Todas estas conductas son características, de la dependencia a ciertas drogas como pueden ser la cocaína y las anfetaminas.


Además, el amor de pareja está claramente relacionado con el sistema motivacional, siendo una necesidad fisiológica más que una emoción.


Sin duda alguna, todo lo mencionado anteriormente explica gran parte de nuestros comportamientos y actitudes cuando estamos enamorados. La gran cantidad de procesos hormonales, así como la activación de ciertas áreas neuronales relacionadas con el sistema de recompensa justifican que en muchas ocasiones se compare la sensación de estar enamorado con la adicción a ciertas sustancias. Todos estos procesos, explicarían sin lugar a dudas el amor romántico, y los primeros años de una relación de pareja.


Sin duda alguna, queda mucho camino por recorrer acerca de la activación de este sistema de recompensa y su mantenimiento en las parejas a largo plazo. Quizás otros sistemas cerebrales implicados en el apego y los vínculos de pareja, estarían más en juego en el amor duradero.


Raquel Salido Romeral

Psicóloga

Col. CM02573


Referencias

1. Bartels, A., & Zeki, S. (2000). The neural basis of romantic love. Neuroreport, 11(17), 3829–3834. https://doi.org/10.1097/00001756-200011270-00046

2. Fisher, H., Aron, A., & Brown, L. L. (2005). Romantic love: an fMRI study of a neural mechanism for mate choice. The Journal of comparative neurology, 493(1), 58–62. https://doi.org/10.1002/cne.20772

3. Manrique Muñante, R. (2013). El amor: hay (bio)química entre nosotros. Revista De Química, 27(1-2), 29-32. Recuperado a partir de http://revistas.pucp.edu.pe/index.php/quimica/article/view/8968

4. Maureira F (2009). Amor y adicción: Comparación de las características neurales y conductuales. Revista Chilena de Neuropsicología 4(2), 84-90

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