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Mejorar la atención clínica en el TDAH: el papel de la práctica espiritual y religiosa como factor protector

  • blog7684
  • hace 2 días
  • 2 min de lectura

Se ha publicado en la revista Psicosomática y Psiquiatría una carta al editor con motivo del estudio de TDAH y espiritualidad.


En ella, el Dr. Carlos Chiclana, plantea que la espiritualidad y la práctica religiosa pueden desempeñar un papel protector en las personas con Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), aunque esta relación ha sido poco estudiada en la literatura psiquiátrica.


Diversos estudios previos sugieren que las personas con TDAH tienden a presentar una menor participación en actividades espirituales y religiosas, lo que podría asociarse con un mayor riesgo de desarrollar otros trastornos psiquiátricos. En contraste, fomentar la dimensión espiritual podría contribuir a mejorar su bienestar psicológico y su calidad de vida.


Para explorar esta cuestión, se realizó un estudio cualitativo en dos fases:

  • En la primera participaron 30 personas con TDAH (15 hombres y 15 mujeres), quienes describieron las dificultades que experimentan para vivir su espiritualidad.

  • Los principales obstáculos identificados fueron:

    • Problemas de atención y concentración.

    • Falta de constancia y dificultades para organizar el tiempo.

    • Baja motivación.

    • Sentimientos de culpa, insuficiencia y aburrimiento.

    • Hipersensibilidad al ruido, inquietud y dificultades en el acompañamiento espiritual.


En una segunda fase, otro grupo de 30 participantes con TDAH propuso estrategias para superar estas dificultades. Además de señalar los problemas, destacaron algunas características del TDAH que pueden favorecer la vida espiritual, como:

  • Mayor sensibilidad.

  • Creatividad.

  • Capacidad para la trascendencia.


Entre las estrategias sugeridas destacan:

  • Utilizar apoyos visuales, auditivos y escritos para mantener la atención durante la oración o la meditación.

  • Recibir un acompañamiento espiritual práctico, estructurado y comprensivo.

  • Aplicar técnicas de regulación sensorial para facilitar la contemplación y reducir las distracciones.


A partir de estos resultados, se elaboró una guía dirigida a profesionales de la salud mental con herramientas para integrar la dimensión espiritual dentro del tratamiento del TDAH, con el objetivo de favorecer una atención más integral, mejorar la calidad de vida y prevenir la aparición de otros problemas psicológicos. Finalmente, señalan que serán necesarios estudios longitudinales para confirmar la eficacia de estas intervenciones a largo plazo.


Conclusión: 

La espiritualidad, cuando es importante para el paciente, puede constituir un recurso terapéutico complementario en el abordaje del TDAH. Adaptar las prácticas espirituales a las características cognitivas y emocionales de estas personas podría mejorar su bienestar y favorecer una atención clínica más personalizada e integral.



 
 
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