• blog7684

Día Mundial de la Salud Mental

Ayer, 10 de octubre, se celebró el Día Mundial de la Salud Mental. Con motivo de esta celebración, desde la Consulta queremos recordar la importancia de atender a la salud mental, también y de igual forma que se hace con otros aspectos de la salud.



La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera la salud como un "estado de completo bienestar físico, mental y social, no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades". De esta forma, se pone de manifiesto que el componente mental y psicológico es un pilar fundamental para el bienestar del individuo.


¿Qué puedo hacer para cuidar y atender mi salud mental?


1. Identifica cuáles son tus necesidades.

¿Cómo me siento? ¿Cuáles son mis emociones? ¿Qué necesito? ¿Qué me hace bien? ¿Qué me dificulta en mi día a día? ¿Son satisfactorias las relaciones con las personas que me rodean?


2. Observa tu lenguaje interno.

¿Qué pienso? ¿Cómo me hablo a mí mismo? ¿Qué pensamientos se repiten en mi cabeza? ¿Es algo agradable o desagradable? ¿En qué me ayuda? ¿Qué utilidad tiene?


3. Prioriza el autocuidado.

A veces, la inercia de la propia vida hace que existan muchas demandas a las que atender, y se pospone el cuidado de uno mismo, por "falta de tiempo". Priorizar el cuidado de uno mismo es esencial para tener una buena salud mental. Dedicar tiempo a uno mismo, realizar ejercicio físico, cuidar la alimentación, dar cabida en el horario a las aficiones e intereses y a las relaciones con los demás ayuda a disminuir las tensiones de la vida diaria y favorece el bienestar físico y psicológico.


4. Pide ayuda. Está bien no estar bien.

En el pasado, pedir ayuda se ha podido considerar como un signo de debilidad en la sociedad. Las exigencias de la misma hacen que a veces se tenga la creencia de que uno siempre debe estar bien, poder con todo, y en numerosas ocasiones, esto no es así. La realidad es que no siempre se puede estar bien. A veces, uno no puede con todo, y no pasa nada. Es un signo de fortaleza y no de debilidad el tener la capacidad de identificar que se necesita ayuda y una señal de valentía el hecho de pedirla, tanto a las personas cercanas como a los profesionales de la salud mental.

9 vistas0 comentarios